La sucia “campaña anti paro” aumenta una razón al por qué parar mañana. Este Gobierno buscando arremeter mediatiamente contra el Paro Nacional de mañana ha terminado por usar las mismas mañas corruptas usadas en la dictadura de Fujimori y Vladimiro.
Como ya lo había señalado en un post anterior me resultaba difícil creerle a Del Castillo cuando afirmaba que los fondos para la realización del vladi-spot salía del bolsillo del Partido Aprista. Todo parece indicar que mis dudas iban por el sentido correcto.
Vía Perú.21:
El spot televisivo que viene difundiendo el Gobierno en contra del paro de este miércoles, en el cual aparece el ex asesor Vladimiro Montesinos, fue pagado con recursos del PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) a través de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).
He llegado un toque bastante tarde a la noticia, lo sé, así que no tengo mucho más que aportar, dejo los enlaces con lo que dice la cholósfera sobre el vladi-spot:
["El Chongo del aviso del paro". elpisodeGodoy]
[Habla vaoos. pepitas]
[Las contradicciones. desdeelutero]
[Los videos de las declaraciones del tonto y el más tonto. tv bruto]
[El spot del nuevo vocero aprista. pospost]
Han salido a tratar de apaciguar el ambiente, declarando que demostrarán, dentro de las próximas horas, que es cierto que el Partido Aprista ha pagado por el vladi-spot. Ahora pregunto, ¿alguien les cree?
Más sobre el Paro:
[En el interior del país tambien paran y Del Castillo los minimiza (la típica). Perú.21]
[Pronunciamiento del Partido Descentralista Fuerza Social. RealPolitik]
Los verdaderos enemigos de la democracia.
Solo me falta agregar esta parte de la columna de Augusto Álvarez Rodrich, alguien a quien nadie le puede decir que tiene cercanías ideológicas con la izquierda.
Un paro constituye una expresión normal en una democracia, y no debería significar una turbulencia mayor para el gobierno de la que ya enfrenta, con una intensidad superior en las zonas donde el rechazo al régimen es más fuerte, como el sur andino y la selva.
Pero no debería ser más que eso, ni debiera incomodar al gobierno tanto como parece estarlo haciendo, salvo que la arrogancia imperante en Palacio sea tan pero tan grande que le resulte inaceptable la sola idea de que pueda haber un paro nacional.
En este no hay más en juego que el derecho al pataleo de quienes discrepan con el gobierno. Y estos ni siquiera están pidiendo la cabeza del presidente, como sí lo hizo Alan García en el año 2004.






