
Hoy se re-encontro la dupla mas tenebrosa que ha tenido el Perú en su historia Repúblicana, Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Antítesis de Batman y Robin. Relación a la sombra que durante la década de los 90 opero clandestinamente en dependencia del uno con el otro, conectados por el lazo inquebrantable de la corrupción. Cuando ya la relación se vio al descubierto y el vladivideo Kouri - Montesinos (lastima que aún no existia “Cholotube”) exploto en las pantallas de la TV, la relación Vladi - Fuji se desmantelo.
Después de 8 años, los “siameses” se vuelven a mirar las caras y queda demostrado que el lazo de la corrupción los sigue envolviendo en una suerte de amor involuntario.
La Sede de la DIROES actuo como cuarto de telo donde estallarón las pasiones retenidos por los años. Entre miradas, guiños de ojos y sonrisas se demostrarón el uno al otro que aun existia la llama que los unia. La convivencia pasada en el local del SIN se manifestaba a través de la gesticulación de Vladimiro en el interrogatorio que recordaba los diversos discursos emitidos por Alberto Fujimori cuando era presidente de este infortunado país.
El Fiscal Pelaez Bardales no fue mas que un voyeurista en medio de ese revolcón entre Fujimori y Montesinos (lamentable), César San Martin como siempre tan tranquilo y neutral como debe ser el Presidente de la Sala (irreprochable).
Montesinos desde su banquillo acusaba al Fiscal Guillen de haber estado bajo las alas del fujimontesinismo, tirandole barro e hiriendo al Ministerio Publico.
Termino el re-encuentro, Vladimiro trato de limpiarse limpiando a Fujimori. Esto funciona así, si cae su Chino, no hay quien lo salve. Si lo salva, tiene una posibilidad, puede haber una luz. Vladimiro esta jugando su ultima carta, mientras que Fujimori aplaude.





