Me sumo al debate nacional sobre las fotos de Leysi Suárez y un caballo posando calatos envueltos con el pabellón nacional, tema que ha ocupado primera planas en Diarios, entrevistas a analistas, sociólogos, antropólogos, politólogos y un innecesario etcétera en distintos programas políticos y faranduleros. Les funciono el armar este chongo.
La noticia de hoy, para amenizar la espera al mensaje presidencial, es que hoy la pobre Leysi Suárez ha tenido que ir a pedir disculpas por mostrar su cuerpo desnudo junto al pabellón nacional. Lo más hilarante de esta noticia es la respuesta de Antero:
dijo que con la denuncia que hiciera ante el Ministerio Público no buscó perseguir a nadie, sino que intentó hacer “docencia cívica” para que este tipo de hechos no se repitan. Sostuvo que como jefe del sector Defensa le correspondía en que se trata de inculcar el amor al Perú y a sus símbolos patrios.
Yo que pensaba que sus tareas como Ministro de Defensa era otras.






